CAPÍTULO 27: ACOSO ESCOLAR

Uno de cada cinco escolares sufre acoso

Las agresiones en las aulas ocurren con más frecuencia entre los niños de seis a ocho años ? El libro «Mobbing escolar» revela que más de la mitad de los alumnos perseguidos padece la violencia durante todo el curso

«Todo comenzó con un tirón de pelo al entrar en el examen de Lengua…», cuenta David, de once años. Así comienza uno de los ejemplos que se narran en el libro «Mobbing escolar», de la editorial CEAC, y en el que se hace una completa radiografía de la violencia que se vive dentro de las aulas españolas. Por comunidades, los datos son parejos, pero es en Andalucía donde más niños sufren el rechazo de sus compañeros; es en 3º de ESO donde más acoso se sufre y poner un mote, el método más común para denigrar a un compañero.

El libro, que se presenta hoy, demuestra que el «mobbing» en el colegio es más común en los primeros años (otra cosa es que el nivel de violencia en etapas adolescentes sea mayor). En 3º de ESO, el 43,60 de los escolares -casi la mitad- manifiesta sentirse acosado. En segundo, la cifra es del 41 por ciento. Sin embargo, en 1º de Bachillerato la cifra es del 11,40 por ciento.

Una larga agonía

No se trata de actos puntuales. El estudio refleja que más de la mitad de los escolares sufren la violencia durante todo el curso o toda su etapa en el mismo colegio.
Sobre quiénes son los que ejercen el acoso, el libro refleja que los niños de la misma clase ocupan el primer lugar (18,65), seguidos de compañeros de otros cursos (13,42) y de niñas de la misma clase, con un 8,03. Curiosa es la estadística que refleja que un 13 por ciento de los alumnos son acosadores y víctimas a la vez.

¿Saben las víctimas por qué son acosadas? «La mayoría no», refleja el estudio. Un 16 por ciento no sabe qué ha provocado su situación, casi un diez cree que es por molestarle, un 6,7 porque son más débiles y un 3,5 piensan que son ellos los que les han provocado. En este aspecto, la situación es complicada entre padres, profesores y alumnos. El libro alerta sobre la costumbre de muchos centros de negar la situación y responsabilizar al acosado para eludir su responsabilidad. «Los niños quedan abocados a tener que enfermar muy gravemente o sufrir el acoso de forma prolongada si quieren recibir la ayuda de los responsables educativos», dice. «Aún más triste -dicen los autores- es la respuesta de algunos mayores, que ante la denuncia del menor le contestan ‘‘pues pégale tú’’». El final de esta situación puede ser una depresión grave del niño que le lleve a una absoluta exclusión social.

David, el niño de once años al que tiraron del pelo antes de un examen relata su final: «He encontrado un escondite debajo de la escalera de incendios desde el que veo jugar a los de mi clase. He conocido a un niño de tercero que da de comer a una araña que vive en un agujero del suelo. Él tampoco tiene amigos». Ahora lo trata un psiquiatra.

FUENTE –> http://www.larazon.es/noticias/noti_soc3100.htm
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El origen del fenómeno del acoso escolar es, al igual que en todos los casos de malos tratos, la violencia. Vivimos en un entorno social de conflictos, enfrentamientos… en el que hay que ganar por encima de todo.

¿Qué ocurre con el consumismo? La última generación de jóvenes (los que se encuentran cursando la ESO), está acostumbrada desde pequeños a “tener”. Obviamente, no todas las familias tienes los mismos medios, y tampoco las mismas preferencias para administrar su economía, como es lógico.

Hay padres más permisivos y más austeros económicamente hablando. El niño está acostumbrado desde su infancia a que para triunfar en la vida hay que ser superior a los demás, y eso se consigue aprovechando todos los medios que tiene uno a su alcance, de ahí la famosa frase “o pisas o te pisan”.

Todo esto genera un estado de ansiedad e intolerancia en el niño, quien va a castigar con dureza las diferencias ajenas, ya sea por mofa o por pura envidia. Como cualquier motivo es bueno, un dia empieza acosar física o psicológicamente a su “oponente” (niño al que tiene como objetivo).

Si el agresor tiene mucha capacidad de liderazgo (virtud o defecto según como se enfoque), estos fenómenos tienden a agravarse aún más, siendo generalmente el objetivo, las personas más introvertidas o que no siguen las mismas normas sociales (que la sociedad les ha establecido).

Actualmente, hay una persecución enfermiza por lograr la ansiada “normalidad”, sin aceptar las diferencias de los que se salgan de este margen. Lamentable ¿verdad?

Los niños están aprendiendo a competir y no a querer, y cuando llegan a la adolescencia los objetivos de ser normales y de “integrarse” a cualquier costa se acrecentan en la misma medida que las dudas y nadie les escucha, se sienten solos, y sienten la necesidad de llenar ese vacío, con lamentables consecuencias.

REFERENCIAS

Acoso escolar: http://el-refugio.net/

Guía infantil: http://www.guiainfantil.com/educacion/escuela/acosoescolar/index.htm


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