SUEÑOS III – Los sueños y su relación con el inconsciente

Los Sueños y su Relación con el Inconsciente

Los Sueños y su Relación con el InconscienteLa teoría de los sueños ocupa en la historia del Psicoanálisis un lugar especial, constituyendo el procedimiento más característico y singular de esta ciencia.

Algunos de los conceptos más importantes sobre este tema se refieren a la distinción fundamental entre el contenido manifiesto del sueño y las ideas latentes del mismo.

El relato textual del sueño es el sueño manifiesto y lo que presumimos detrás del sueño se designa como ideas latentes del sueño. Es decir, que la tarea tanto del terapeuta como del paciente consiste en transformar el sueño manifiesto en el sueño latente e indicar cómo se produjo esta transformación.

El modo de interpretar el sueño deja en parte de lado el contenido total del sueño manifiesto para centrarse en cada una de sus partes y en las asociaciones que efectúa el soñante sobre esas particularidades.

Se deberían excluir los restos de las experiencias vividas durante el día y los de mucho tiempo atrás, y luego continuar con aquellos elementos que más le han impresionado al sujeto que deberemos interpretar como símbolos de algo distinto.

El terapeuta puede traducir esos símbolos pero el paciente no, por lo tanto, al hacerle conocer al sujeto el contenido simbólico de algún elemento del sueño puede hacer la asociación correspondiente y sacar a la luz algún enigma oculto.

Algunos sueños no pueden interpretarse por las resistencias que opone el soñante, pero la mayoría sí, de manera que la implementación de este método se considera de mucha utilidad, dentro del encuadre psicoanalítico.

Las resistencias y los olvidos suelen tener valor interpretativo, porque precisamente se suele olvidar u omitir el contenido que produce mayor perturbación al paciente.

La resistencia es signo inequívoco de un conflicto, porque existe una fuerza que quiere expresar algo y otra que se resiste a consentir tal expresión.

Aún en el sueño existe censura que se observa en la forma mitigada, deformada e irreconocible del contenido latente que aparece en el sueño manifiesto.

La censura no es privativa del estado de sueño, ya que también existe entre lo reprimido inconsciente y lo consciente durante nuestra vida psíquica en estado de vigilia

La vida onírica es, como ya Aristóteles lo dijo, la manera en que nuestra alma trabaja mientras dormimos.

Estas transformaciones simbólicas durante el sueño tienen una función útil, asegurar la perduración de un buen dormir. El hecho de despertar a veces angustiados por un mal sueño significa que la censura que vigila, considera demasiado peligrosa la situación y no cree ya poder dominarla.

Bibliografía: “Obras Completas de Sigmund Freud” Tomo I, Capítulo XVII, “La Interpretación de los Sueños”, Editorial Biblioteca Nueva, Madrid, España, año 1973

Fuente: http://psicologia.laguia2000.com/general/los-suenos-y-su-relacion-con-el-inconsciente

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En el primer capítulo comenté que existía mucha bibliografía sobre la interpretación de los sueños. Para que os hagáis una idea, este capítulo menciona a Aristóteles, que en su época (384 d.C – 322 d.C) ya hablaba sobre el estado de nuestra mente mientras dormimos, concretamente hace referencia a nuestra vida onírica (nuestros sueños)…

En Salud Mental analizan el sueño, y hacen referencia a Carl Gustav Jung del que ya se habló en el primer capítulo.

¿Quién no ha tenido pesadillas?. El hecho de despertar a veces angustiados por un mal sueño significa que la censura que vigila, considera demasiado peligrosa la situación y no cree ya poder dominarla. Asi que ya sabeis, cuando teneis una pesadilla y os despertais, es que la censura considera demasiado peligrosa la situación, no puede dominarla y, por decirlo de alguna forma, nos previene de peligros ocultos.

SUEÑOS II – Cuéntame tus sueños

Cuéntame Tus Sueños

Cuéntame tus sueños

Proyecta tu futuro hoy y realiza todos tus sueños.

¿Cómo te gustaría verte?

Dentro de un año
Dentro de cinco años
Dentro de diez años

Cuéntame tus sueños y guárdalos. Así, podrás confirmar los resultados.

Como te ves hoy es el resultado de lo que pensaban en el pasado, como te veas en el futuro será el resultado de lo que pienses ahora.

Fuente: http://psicologia.laguia2000.com/general/cuentame-tus-suenos

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Este capítulo es muy cortito pero aporta mucha ilusión. No tiene desperdicio…

Construid vuestro propio destino. ¿Qué es lo que más deseais? Creed en ello con fuerza y se hará realidad… eso si… hay que tener ganas e ilusión de verdad, no vale quedarse a medias.

La ilustración del capítulo pertenece a un precioso libro titulado “El Principito” cuyo escritor es Antoine Saint Exupéry. No es un libro muy largo pero su contenido temático es extenso: el sentido de la vida, la amistad y el amor entre otros. Debería ser libro obligatorio en todos los institutos, es más agradable y aporta más al alumno que el sobrevalorado (en mi opinión) “Quijote” de Cervantes. Luego que la peña no lee… no me extraña con semejantes tochos…

Menciono este libro, porque en él se incluyen valores éticos que en un futuro si los aplicamos nos convertirán en mejor persona (de todas formas soy de la opinión de que el hombre es bueno por naturaleza, es la sociedad el que le corrompe y le lleva a cometer atrocidades varias).

Muy recomendable para todas las edades, pero sobre las etapas de la infancia y la adolescencia, donde la personalidad se va formando… y echar un cable al interior de las personas nunca viene mal…

SUEÑOS I – La importancia de los sueños

La Importancia de los Sueños

Dormir y soñar, es que el hombre no puede vivir sin pensar.

Los sueños permiten acercarnos a nuestro inconsciente. El inconsciente según Carl Gustav Jung, no es una instancia psíquica que contiene únicamente el pasado sino que también incluye imágenes, pensamientos nuevos e ideas creativas que no provienen de una experiencia pasada consciente.

A veces pueden anunciarnos ciertos sucesos antes de que ocurran en la realidad; aunque no se debería considerar este fenómeno como milagroso sino simplemente como una capacidad del inconsciente de sacar conclusiones, antes que la conciencia, de nuestras acciones conscientes.

Más importante que el propio argumento de un sueño es su contenido específico, es decir, todos los elementos que aparecen en la trama.

Los sueños son simbólicos. Los símbolos surgen en el hombre en forma involuntaria, natural y espontánea y representan algo más que su significado evidente.

Un símbolo no es un producto individual sino una representación colectiva formada a través de la historia de la humanidad, y las principales imágenes que percibimos son las religiosas.

Estas imágenes no son invenciones intencionales humanas sino que tienen un origen remoto que aún permanece inaccesible para la comprensión racional.

Por lo tanto los símbolos son comunes a toda la humanidad, pero no así el significado específico que adoptan en un sueño; porque cada interpretación es diferente y depende de las circunstancias individuales del soñante y de su estado mental y emocional.

Jung no compartía el criterio de Freud que sostenía que el sueño simbólico era la censura necesaria para proteger el buen dormir. Por el contrario, consideraba que muchas veces un sueño puede perturbar el descanso nocturno.

Jung pensaba que los sueños sirven a la psique de compensación, una forma de transmitir a la conciencia reacciones e impulsos espontáneos del inconsciente.

Es frecuente que los sueños no se limiten solamente a las experiencias individuales sino que también tengan un contenido desconocido por el soñante que Freud denominó “remanentes arcaicos” que parecen ser formas aborígenes innatas y heredadas por la mente humana.

A estos “remanentes arcaicos” Jung los denominaba arquetipos o imágenes primordiales similares a determinados motivos mitológicos.

Jung no aceptaba la idea de un remanente arcaico heredado sino que su concepto de arquetipo significaba una tendencia del hombre que se manifiesta como imágenes simbólicas, un impulso de origen desconocido que se produce en cualquier época y en cualquier parte del mundo.

Los arquetipos no son formas estáticas sino dinámicas que se manifiestan espontáneamente como los instintos.

Los arquetipos crean mitos, religiones, filosofías como compensación natural de los sufrimientos y angustias de la humanidad.

Los símbolos de los sueños son intentos naturales para reconciliar los opuestos dentro de la psique humana.

Fuente: http://psicologia.laguia2000.com/los-suenos/la-importancia-de-los-suenos

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Esta es la primera de las cinco partes que voy a poner con la temática del sueño, un tema apasionante, que despierta mucha expectación entre los lectores y da pie a investigar.

Esta primera parte valora la importancia de los sueños, mayor de la que creemos…

Parece ser que nos pueden anticipar acontecimientos de nuestra vida, es decir, podríamos ser “adivinos” y construir nuestro destino… queda muy bonito pero es lo que quiere decir la frasecita en cuestión, que no tiene desperdicio.

Otro apartado imprescindible de los sueños es su simbología, a la que dedican libros enteros los mejores profesionales de este sector, con el objetivo de que consigamos interpretar correctamente nuestros sueños.

Finalmente, asistimos a la comparación de dos “bestias” de la psicología, miembros de la élite de la psicología. Estas dos bestias son Sigmund Freud (1856-1939), fundador del psicoanálisis clásico y Carl Gustav Jung (1875-1961), fenómeno psiquiatra suizo y contemporáneo de Freud.

Coincidieron en el marco temporal y temático… aquí unos ejemplos sacados de la Wikipedia:

Un rasgo de su carácter me preocupaba en especial: la amargura de Freud. Ya me llamó la atención en nuestro primer encuentro. Durante mucho tiempo no logre comprenderlo hasta que pude relacionarlo con su actitud respecto a la sexualidad. Para Freud la sexualidad significaba ciertamente un numinoso, pero en su teoría se expresa exclusivamente como función biológica. Solo la inquietud con que hablaba de ello permitía deducir que en él resonaba más profundamente. En última instancia quería enseñar —así por lo menos me lo pareció a mí— que, vista desde dentro, la sexualidad implicaba también espiritualidad o tenía sentido. Su terminología concreta era, sin embargo, demasiado limitada para poder expresar esta idea. Así pues, me daba la impresión de que trabajaba contra su propio objetivo y contra sí mismo; y no existe amargura peor que la de un hombre convertido en el más encarnizado enemigo de sí mismo. Según su propia expresión, se sentía amenazado por la «negra avalancha», él, que había propuesto principalmente vaciar las oscuras profundidades.

Carl Gustav Jung. Recuerdos, sueños, pensamientos.