ADOLESCENCIA IV – Kurt Lewin y la Adolescencia

Kurt Lewin y la Adolescencia

Kurt Lewin y la Adolescencia

La teoría del campo otorga importancia capital al espacio vital.

Kurt Lewin(1890-1947), psicólogo de la primera escuela de la Gestalt de Alemania; estaba convencido que todos los fenómenos psicológicos, inclusive los que se producen por única vez, acontecen según ciertas leyes que se cumplen en términos de probabilidad.

Un concepto clave de su teoría es que el comportamiento depende de esa persona y de su ambiente. Por lo tanto, un ambiente inestable durante la adolescencia puede producir inestabilidad en ese sujeto.

Por esta razón es necesario conocer los elementos del ambiente y personales en interacción de un niño, o sea su espacio vital, para comprender su conducta.

En ese espacio vital pueden existir objetos y metas que equivalen a fuerzas que pueden ser de rechazo o de atracción que producen un movimiento del individuo, acercándose o alejándose de sus objetivos y todo obstáculo producirá frustración.

La característica del adolescente es el cambio acelerado de su espacio vital, en tanto que en el niño es más lento ya que su espacio vital no se encuentra todavía ni estructurado ni diferenciado.

En este sentido Lewin considera que un niño necesita una forma de dependencia que le ofrezca la estructura y la orientación que necesita para el desarrollo pleno de su personalidad.

Las investigaciones realizadas dieron como resultado que los niños criados en forma estructurada, eran decididos, confiados, se aceptaban como eran y deseaban su realización, en tanto que niños que se habían formado en un contexto no estructurado resultaban indecisos, desconfiados, pesimistas y se inclinaban a creer en la suerte.

En la adolescencia los jóvenes se encuentran ante la situación de no poder insertarse ni en los grupos de los adultos ni en los de los niños. Ignora su grupo de pertenencia y además son tratados con ambigüedad, porque no se les aceptan conductas infantiles ni tampoco adultas.

El adolescente se mueve dentro de un espacio vital sin estructura y su rol se le presenta confuso y difícil de distinguir con barreras difíciles de superar, inseguro de qué conducta es la apropiada para acercarse o alejarse de sus objetivos, transformándose en un ser marginal.

La falta de dirección en su espacio vital produce en el adolescente le produce crisis que se manifiestan con aislamiento e inhibición y también con agresividad y extremismo.

No sólo el ambiente de un adolescente cambia en forma rápida sino que también su cuerpo sufre notables cambios que agravan su sentimiento de inadecuación y lo desequilibran emocionalmente.

El hombre marginal también se comporta como un adolescente, como por ejemplo los miembros de todo grupo minoritario.

Un adolescente suele ser tímido pero agresivo, puede experimentar un conflicto interno con respecto a sus actitudes, valores, ideas o estilo de vida, tiende al extremismo y suele cambiar drásticamente su conducta.

La teoría del campo se interesa en el aspecto dinámico de la conducta adolescente presuponiendo la existencia de diferencias individuales y culturales que son las que trata de explicar, ya que la forma de vivir las experiencias varía enormemente de una persona a otra.

Cuanto más definidos estén los roles de los niños y de los adultos y cuanto más importantes sean las restricciones que limitan su actividad reduciendo su espacio de libre movimiento, más dificultades tendrá la transición de un período a otro.

Fuente: http://psicologia.laguia2000.com/la-adolescencia/kurt-lewin-y-la-adolescencia

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En esta cuarta entrega nos encontramos con Kurt Lewin, genial autor perteneciente a la corriente de la escuela gestalt (psicología positiva) de Alemania. Para que lo relacioneis mejor, sería algo así como la revista “Mente Sana” de Jorge Bucay, en esa línea.

Se trata de conocer mejor al adolescente, comprenderle en su entorno y a partir de ahí trazar un plan de actuación. Debemos distinguir, no obstante, entre adolescentes de la misma forma que entre adultos, ya que no existen dos personas iguales.

Los cambios de humor son frecuentes, de ahí que el adolescente sea tímido a la vez de agresivo, porque necesita reafirmar su identidad, orientarse y decidir cómo actuar, en una mente sembrada de dudas como la suya.

Los cambios corporales ya se trataron en anteriores artículos. Si no encuentra su sitio, el adolescente tiende al aislamiento, en una etapa muy peligrosa donde es imprescindible su socialización con el entorno. ¿Dónde está el límite? Complicada respuesta.

Sin embargo, lo que sí podemos hacer es marcarle unas pautas claras y constantes de comportamiento y ser constantes con ellas. Que sepa que tenga libertad pero que comprenda que le queda mucho por aprender, y que lo debe hacer (hablarle de sus derechos pero también de sus obligaciones).

Los niños criados en forma estructurada, eran decididos, confiados, se aceptaban como eran y deseaban su realización, en tanto que niños que se habían formado en un contexto no estructurado resultaban indecisos, desconfiados, pesimistas y se inclinaban a creer en la suerte. Creo que este párrafo es el más concreto de todos y considero que no necesita aclaración. Sacad vuestras propias conclusiones

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