CAPÍTULO 111 – ONU DENUNCIA ABUSO DE LA POBLACIÓN CIVIL POR PARTE DE LAS TROPAS DEL GOBIERNO DEL CONGO


VARIAS ONG CONSTATAN EL DETERIODO DE LA SITUACIÓN

Las tropas gubernamentales en la República Democrática de Congo (RDC) aprovecharon su retirada de localidades en el este del país para cometer abusos, saqueos y violaciones a civiles, según han denunciado fuentes de Naciones Unidas.

“Durante el repliegue de la zona de Kanyabayonga (175 kilómetros al norte de Goma), los soldados han venido cometiendo saqueos”, indicó el portavoz militar de la misión de paz de Naciones Unidas, teniente coronel Jean-Paul Dietrich. “Robaron vehículos y bicicletas y se llevaron comida. También hay informes sobre violaciones”, señaló.

La población civil quedó atrapada en medio de los violentos combates que el Ejército libra desde hace dos semanas con fuerzas rebeldes tutsi comandadas por el general Laurent Nkunda. Las tropas del gobierno fueron acusadas de saqueos y asesinatos durante su repliegue a Goma, capital de la provincia norteña de Kivu.

Decenas de miles de personas huyeron de los enfrentamientos, que continuaron a pesar del cese de fuego proclamado por Nkunda cuando sus fuerzas estaban a punto de tomar Goma.

Nkunda asegura que sus hombres respetan la tregua y se limitan a defenderse de los ataques perpetrados por milicias Hutu y por el Ejército.

Aunque aún no se conocen cifras definitivas de las bajas civiles producidas por el recrudecimiento del conflicto, la organización humanitaria Human Rights Watch afirmó que al menos medio centenar murió en Kiwanya, norte de Kivu, en su mayoría en manos de las fuerzas rebeldes.

Distribución de comida

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha comenzado a distribuir 208 toneladas de comida a más de 17.000 personas desplazadas en la RDC que ahora se encuentran en la región de Rutshuru.

Refugiados en Kibati haciendo cola para recoger la ayuda alimentaria. (Foto: K.P.)

Refugiados en Kibati haciendo cola para recoger la ayuda alimentaria. (Foto: K.P.)

Esta zona fronteriza con Uganda, situada a unos 100 kilómetros al noreste de la ciudad de Goma, capital de la región de Kibu del Norte, acoge a miles de desplazados internos que huyen de los combates que enfrentan al ejército con fuerzas rebeldes.

La situación de seguridad se mantiene muy inestable en la zona de Rutshuru y Masisi, así como en Goma”, afirma el jefe de la delegación del CICR en la zona, Luc Haas. Asimismo, Cruz Roja ha emprendido de nuevo la distribución de ayuda alimentaria en la región de Kibati, a 15 kilómetros al norte de Goma. La distribución fue suspendida el pasado viernes a causa de enfrentamientos armados cercanos.

Por su parte, el Programa Alimentario Mundial (PAM) de Naciones Unidas informó de que el número total de desplazados en la región alcanza ya los 1,3 millones.

Según el PAM, se necesitan 55.000 toneladas métricas de comida para poder ayudar a los desplazados desde ahora hasta abril, una operación que tendrá un costo de 61 millones de dólares.

La UE no enviará tropas

El Consejo de Ministros de Exteriores de la Unión Europea discutió el pasado lunes el conflicto en el país africano y respaldó las negociaciones diplomáticas. Sin embargo, los Veintisiete se mostraron muy reticentes para enviar tropas al Congo.

La UE apoyó que la ONU apruebe un nuevo mandato que refuerce la capacidad de acción de su misión en la República Democrática del Congo (MONUC), a la que los europeos darían más apoyo, aunque no detalló de qué tipo.

Esa misión tiene actualmente 16.500 soldados. El departamento de Operaciones de Paz de la ONU pidió la pasada semana el envío de cerca de 3.000 militares y policías adicionales.

El ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, reconoció que MONUC afronta carencias con su actual volumen de tropas en un país de unos dos millones de kilómetros cuadrados, y recalcó que “en un momento dado, las capacidades (militares) europeas, repartidas por todo el mundo, no están suficientemente disponibles” para llevar soldados también al país africano.

Sólo Bélgica se manifestó a favor de enviar soldados al Congo, algo que no puede hacer en solitario ya que es la antigua potencia colonial de ese país y de la vecina Ruanda, que también está implicada en el conflicto, indicaron fuentes comunitarias.

Otros países, como España, Alemania y Portugal rechazaron de forma explícita la posibilidad de lanzar una misión militar propia de la UE. Además, insistieron en que la prioridad europea actualmente es apoyar a MONUC y el proceso de negociación.

Oxfam Internacional califica de “lamentable” la inacción europea y recuerda la capacidad y experiencia demostrada en otras misiones de mantenimiento de la paz. “Ha creado batallones especiales de reserva para poder responder rápidamente a crisis como ésta.-explica la representante de Oxfam, Juliette Prodhan- ¿Qué más hace falta que ocurra para que ahora provea la ayuda que tan urgentemente se necesita en el Congo? No podemos ser selectivos a la hora de escoger a quién ayudamos”.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2008/11/11/solidaridad/1226421030.html?a=d133aef0c89e794b19da7166967f3a8f&t=1226428052

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Otro país en grave crisis, no como el concepto de crisis que tenemos en Europa. Corrupción en su máxima expresión, seguridad inestable y escasez de alimentos, directamente relacionada con la crisis alimentaria que padece África décadas atrás.

Por otro lado, la Unión Europa (que de unión tiene más bien poco, pues poca cosa hacen), no envían tropas al Congo (todos están en desacuerdo excepto Bélgica, ya que dependen de este país desde 1960). No os preocupeis, cuando haya intereses económicos, enseguida aparecen, y a toda prisa.

En este país viven más de 60 millones de personas, un 3,3% de su territorio tiene agua (dato escalofriante) y se hablan cuatro lenguas: kikongo, lingála, tshiluba y swahili, aunque el predominante es el francés.

Enlaces de interés:

–> La cólera se une a la tragedia humana que vive el Congo (El Universal)

CUIDARSE MEJOR PARA CUIDAR MEJOR

Cuidarse a si mismo para cuidar mejor

Botón Cuidarse a si mismo para cuidar mejor

Debido a que las vidas de los cuidadores giran en torno a la satisfacción de las necesidades del familiar al que dedican sus cuidados, muchos suele dejar sus propias vidas en un segundo plano.

Esta situación, perfectamente comprensible, significa frecuentemente que las tensiones y el malestar que experimentan muchos cuidadores proviene, pues, del hecho de que se olvidan de sus propias necesidades en beneficio de la de sus familiares. Las múltiples y variadas responsabilidades del cuidado dificultan que estas personas puedan disponer del tiempo y fuerzas necesarias para cuidarse a sí mismos. No obstante, los cuidadores que quieran disfrutar de un mayor bienestar, tanto emocional como físico en la situación de cuidado de su familiar, así como desarrollar un óptimo rendimiento en las tareas relacionadas con el cuidado, necesitan darse cuenta de la importancia que tiene cuidar de sí mismo y aprender cómo hacerlo.

> Pensar en la relación de ayuda . El estado de ánimo, la relación que mantenemos con la persona que cuidamos, los lazos emocionales, etcétera, marcarán mucho la relación de ayuda que tendremos con la persona dependiente. Por eso, es importante que tengamos el tiempo y el espacio necesario para vivir la relación de la forma más positiva posible.

> Detectar las señales de cansancio . Ante situaciones de estrés prolongado, el organismo emite señales para informar que estamos muy cansados o al límite de nuestra capacidad. Estas señales de alerta , que sirven para darnos cuenta de que debemos descansar, son:

> Problemas de sueño (despertar de madrugada, dificultad para conciliar el sueño o demasiado sueño).

> Pérdida de energía, fatiga crónica, sensación de cansancio continuo, etcétera.

> Aislamiento.

> Consumo excesivo de bebidas con cafeína; alcohol y de tabaco.

> Problemas físicos: palpitaciones, temblor de manos, molestias digestivas.

> Problemas de memoria y dificultad para concentrarse.

> Menor interés por actividades y personas que anteriormente eran objeto de interés.

> Aumento o disminución del apetito.

> Actos rutinarios repetitivos como, por ejemplo, limpiar continuamente.

> Enfadarse fácilmente e irritabilidad anormal.

> Dar demasiada importancia a pequeños detalles.

> Cambios frecuentes de humor o de estado de ánimo.

> Dificultad para superar sentimientos de depresión o nerviosismo.

> No admitir la existencia de síntomas físicos o psicológicos o justificarlos mediante otras causes ajenas al cuidado.

>Tratar a otras personas de la familia de forma menos considerada que habitualmente.

Botón Pedir ayuda a los demás

Muchos cuidadores han comprobado a partir de su experiencia que pedir ayuda a familiares y amigos contribuye en gran medida a hacer más agradable el cuidado y extraer más consecuencias positivas del mismo porque supone compartir con otras personas las responsabilidades y tensiones asociadas a la situación de cuidado.

La petición de ayuda en la tarea del cuidado del familiar mayor siempre es importante, aunque no siempre es fácil. La mayoría de los cuidadores que cuentan con la colaboración de los demás han tenido que “ganársela”. Pero, ¿cómo se gana la ayuda de los demás? Los cuidadores no deben pretender hacer frente a las responsabilidades del cuidado ellos solos, pero tampoco han de suponer que toda la gente de su alrededor les va ayudar de forma natural. Si un cuidador no pide ayuda, es probable que no la consiga.

Cuidarse a si mismo para cuidar mejor

> Informarse y utilizar los recursos socio asistenciales y de la comunidad. Los servicios sociales son aquel conjunto de servicios que ayudan a los grupos sociales y a las persona a resolver sus problemas o a superar las dificultades, a crear y conseguir recursos para mejorar la calidad de vida. Los ámbitos de cobertura de las necesidades sociales por parte de los servicios sociales por parte de los servicios son mayoritariamente: infancia y adolescencia, juventud, vejez, personas discapacitadas, mujer, drogodependencias, minorías étnicas, refugiados, delincuencia, transeúntes y emergencias sociales.

La red básica de servicios sociales se configura en tres niveles complementarios:

> Nivel de servicios de atención primaria . Es el punto de acceso inmediato del sistema de servicios sociales, el lugar donde es necesario dirigirse ante cualquier necesidad. Los servicios de este nivel dependen de entidades públicas.

> Nivel de atención especializada . Integrado por el conjunto de servicios destinados a colectivos específicos de población. Pertenecen tanto a entidades de iniciativa privada como pública.

> Nivel de atención especializada de alcance superior . Incluye servicios destinados a un grupo determinado de población que dependen de otros sistemas de bienestar social diferentes a los servicios sociales (por ejemplo, de salud, justicia o enseñanza).

> Planificar las actividades y el futuro. Organizar el tiempo. Aprender a anticiparse a los problemas es una estrategia que puede ayudar a los cuidadores a cuidar mejor de sí mismos y de sus familiares. Prever las situaciones difíciles puede servir para evitar muchos problemas y una buena fórmula para ello es planificar el futuro. Es conveniente hacerlo cuanto antes, implicar al familiar que recibe el cuidado en todas las decisiones que sea posible (legales, económicas o de otro tipo) y tomar decisiones antes de que la situación sea crítica (traslado a una residencia, agravamiento de una enfermedad, etc.). En cualquier caso, hay que tener en cuenta que muchos de los dilemas que deben afrontar los cuidadores no cuentan con una única solución. Una misma situación (por ejemplo, ingreso del familiar en una residencia, distribución del cuidado entre los miembros de la familia, herencia, etc.) puede resolverse de distintas formas, cada una de las cuales tendrá ventajas e inconvenientes.

Es necesario organizar el tiempo, marcarse objetivos realistas, contar con miembros de la familia y elaborar un plan de actividades:

> Hacer una lista con las tareas que se deben realizar.

> Ordenarlas según su importancia.

> Anotar para cada tarea el tiempo aproximado.

> Hacer otra lista con las actividades que le gustaría realizar.

> Ordenarlas por importancia y anotar el tiempo necesario para cada una de ellas.

> Hacer una única lista con las tareas que debe realizar y las que le gustaría siguiendo un orden de importancia.

> Si no hay tiempo para todas, posponga para otro momento las que están en los últimos lugares de la lista, y cuando disponga de tiempo extra, dedíqueselo a ellas.

> Expresar sus sentimientos y emociones. En la experiencia de cuidar, es normal que aparezcan pensamientos y sentimientos negativos hacia la situación que viene, la persona que cuida o hacia otros familiares menos implicados en la tarea de cuidar. Reconocer estos sentimientos permite expresarlos y compartirlos saludablemente con familiares, amigos, la persona dependiente y otros cuidadores y profesionales.

> Poner límites en beneficio propio o de la persona dependiente. Los cuidadores que cuidan de sí mismos ponen límites al cuidado. En ocasiones, empiezan a poner límites cuando se dan cuenta de que estaban asumiendo una carga que es posible compartir con otros. Otras veces comienzan a poner límites cuando la persona que está siendo cuidada demanda más cuidados y atención de los necesarios.

Algunas personas tienen dificultades para decir “no”. Por esta razón, puede ocurrir que estas personas accedan con frecuencia a las demandas y peticiones de otras personas sin desear hacerlo o bien que ofrezcan excusas variadas relacionadas con su incapacidad para satisfacer las peticiones de otra persona, cuando la verdadera cuestión es que no quieren acceder a ellas. Por el contrario, hay personas que pueden ser hostiles y agresivas en su rechazo de una petición. Saber decir ‘no’ es importante cuando la persona mayor a la que se está cuidando realiza peticiones excesivas o poco adecuadas, a las que no se desea o se debe acceder. Es importante saber decir no para poner límites al cuidado.

Cuidarse a si mismo para cuidar mejor

Botón Velar por nuestro bienestar

Se sabe que la experiencia de cuidar a otra persona genera en muchos cuidadores sentimientos positivos. El simple hecho de que la persona a la que cuida y a la que quiere se encuentre bien puede conseguirlo.

El cuidado de otra persona implica una serie de exigencias que pueden perjudicar notablemente al cuidador, tanto en el aspecto físico como en el psicológico. A veces, en la tarea de cuidar se descuidan aquellas actividades que permiten recuperarse del cansancio y de las tensiones de cada día. Los cuidadores que mejor se sienten son los que mantienen unos hábitos de vida saludables que les llevan a estar en las mejores condiciones físicas y psicológicas para cuidar de sí mismos y de su familiar.

> Dormir lo suficiente . Dormir es una de las necesidades vitales. Sin un sueño reparador, las personas pueden tener multitud de problemas: falta de atención, propensión a los accidentes, irritabilidad, quedarse dormido en situaciones peligrosas, etc. La falta de sueño es un problema frecuente entre los cuidadores porque muchas veces cuidar a un familiar significa atenderlo también por la noche. Todo ello puede ocasionar un aumento de la tensión emocional y una mayor fatiga del cuidador.

> Hacer ejercicio con regularidad . El ejercicio físico es una forma útil de combatir la depresión y la tensión emocional. Es una manera saludable de eliminar las tensiones que se van acumulando a lo largo del día. Muchos cuidadores pueden pensar que encontrar tiempo para hacer ejercicio es en sí mismo un problema. Pero siempre hay alternativas. Caminar es una de las formas más sencillas de hacer ejercicio y, por ello, se pueden aprovechar las salidas necesarias a la calle (para comprar, hacer gestiones, “papeleos”, etc.) para caminar un rato, incluso dar un rodeo para caminar durante más tiempo. De igual forma, si las condiciones físicas de la persona a la que se cuida lo permiten, pueden pasear juntos, aunque sea durante un breve espacio de tiempo, o bien puede hacerse una sencilla tabla de gimnasia en casa. La bicicleta estática también es una buena opción para hacer ejercicio cuando salir de casa resulta difícil.

> Evitar el aislamiento . Muchos cuidadores, como consecuencia de un exceso de trabajo, se distancian de sus amigos y familiares cuando la persona a la que cuidan requiere una dedicación intensa. Esto puede llevar a una situación de aislamiento que aumenta en el cuidador la sensación de “sobrecarga” y estrés y que le pueden ocasionar problemas físicos y psicológicos. Para evitar que esto ocurra, una buena solución es que el cuidador disponga de algún tiempo libre para hacer actividades que le gustan, mantener alguna afición, estar con otras personas, etc. Si el cuidador tiene dificultades de tiempo y es necesario que otras personas le sustituyan durante algún periodo para quedarse cuidando de su familiar, la petición de ayuda puede dar muy buenos resultados. En cualquier caso, es importante mantener las amistades y dedicar un tiempo a estar con ellas.

> Mantener aficiones e intereses . Con frecuencia, las personas que cuidan familiares mayores tienden a centrarse de forma casi exclusiva en las necesidades de éstos y a emplear la mayor parte de su tiempo en atenderles, sin reparar en sus propias necesidades. Sin embargo, aunque resulte difícil, lo ideal es mantener un equilibrio entre las propias necesidades e intereses personales y las obligaciones que implica cuidar a un familiar. Por eso, en el caso de que se hayan ido abandonando aficiones, actividades, contacto con amistades, etc., es conveniente que poco a poco se vayan incorporando otra vez a nuestra vida. Así, el cuidador puede empezar por elaborar una lista de las actividades que le gustaría hacer y, a partir de ahí, elegir aquellas que resulten más viables y comenzar con ellas. Gradualmente se podrá ir seleccionando otras actividades para incorporarlas y, de esta forma, conseguir que el disfrute personal sea una parte natural de la vida diaria del cuidador.

> Descansar . Las personas que están cuidando a un familiar se ven sometidas a lo largo del día a un esfuerzo continuo. Por ello, es importante que introduzcan en su vida diaria momentos de descanso sin que sea necesario para ello salir de su casa o dejar solo a su familiar. Existen formas sencillas de distraerse y “tomar un respiro” para relajarse que se pueden llevar a cabo con facilidad. Por ejemplo, respirar profundamente durante unos instantes, mirar durante un tiempo a lo lejos por la ventana, pensar durante unos momentos en algo agradable, hacer una breve interrupción en el quehacer cotidiano para descansar, darse una pequeña satisfacción como tomar un refresco, etc. También puede ser muy útil practicar alguna técnica de relajación. La relajación es un buen método para, con una dedicación mínima de tiempo al día, conseguir grandes beneficios físicos y psicológicos.

Botón Establecer buena comunicación con la persona dependiente.

Mantener una buena comunicación favorece que la relación de ayuda sea percibida de manera satisfactoria y facilita la tarea de cuidar.

Para establecer una buena comunicación:

> Escoja un lugar adecuado para hablar, libre de ruidos.

> Escuche atentamente y muestre interés por lo que la persona mayor explica y expresa.

> Observe a la persona que cuida para detectar cuál es su estado emocional, cuáles son sus necesidades.

> Busque temas de conversación significativos.

> Utilice un lenguaje sencillo.

> Respete el tiempo que la persona mayor necesita para comprender qué le dice y para que le responda.

> Acepte una negativa.

> Evite juzgar y aconsejar.

> Utilice el tacto, la mirada, el tono de voz adecuado para comunicarse.

> Busque el mejor momento para hablar.

Fuente: http://www.sercuidador.org/cuidarse.htm

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Llevaba ya mucho tiempo sin poner nada en el blog. Después de haber estado atareado con fechas de prácticas, clases, trabajo, y la adquisición de un ordenador portátil (si, el nuevo MacBook), me parece oportuno postear sobre cuidar y ser cuidado. La Ley de la Dependencia está de moda, aunque está siendo menos aplicada de lo que sería recomendable.

Aquí tenéis unas pequeñas pautas propuestas por la Cruz Roja, lugar en el que comienzo las prácticas de Educación Social, en las que trataré temas de actualidad social que ya os iré comentando a medida que surjan y tenga tiempo para postearlas.

Al fin escapé de gran parte de esa fatal e ineficaz dualidad Microsoft-Windows, me he pasado a Apple-Leopard, mucho más eficaz, estable y de similar sencillez de manejo (sí, hay que pasar un proceso de adaptación, pero merece gratamente la pena).

Volviendo a lo de ser cuidadores, muchas veces nos desatendemos a nosotros mismos, con una peligrosa tendencia a aislarnos. Me parece muy recomendable y acertado este reportaje, es de la página de la Cruz Roja. Lo comparto con vosotros, esperando que os guste.