CAPÍTULO 146 – LA TEORÍA DE DARWIN


Charles Darwin (1809-1882), nacido en una ciudad situada al oeste de Inglaterra, estaba destinado a ser sacerdote; pero se convirtió en un afamado naturista y en un revolucionario científico, gracias a las investigaciones y profundos estudios sobre animales y plantas, que realizó durante toda su vida.

Sus conocimientos lo llevaron a elaborar la teoría evolucionista de la selección natural y a publicar sus descubrimientos e hipótesis en su libro “El Origen de las Especies”.

La teoría de Darwin sobre la evolución de las especies como un proceso natural en el que sobreviven los más aptos, fue criticada principalmente por los que sostenían y aún sostienen una postura filosófica creacionista; pero a pesar de la constante polémica que provocó su trabajo, la ciencia moderna se rige por este principio.

Como toda teoría científica, se mantienen en el misterio aún, muchos interrogantes. ¿Cómo se produce realmente la transformación de una especie en otra? ¿Qué elemento o factor material es el que la que la provoca? ¿Dónde están los eslabones perdidos que demuestren dicha transformación?

A través de sus extensos viajes, su curiosidad como naturalista lo llevó a inferir que los procesos biológicos no eran estables sino que se encontraban en una continua mutación, como resultado de un mecanismo de selección natural, a veces fortuito.

Sus observaciones lo convencieron que en el fenómeno de la vida las variaciones favorables tienden a mantenerse mientras las desfavorables terminan por destruirse; y el resultado de este proceso daría lugar a la formación de una nueva especie.

La teoría de Darwin niega la creación divina y afirma que los humanos descienden de los simios, ideas que eran demasiado radicales para esa época.

Se necesitó el apoyo de algunos científicos reconocidos que estuvieran de acuerdo con su teoría para enfrentar los ataques de los periódicos y las severas críticas y discusiones que provocaron la publicación de su libro.

El biólogo Thomas Huxley lo defendió enérgicamente ante las polémicas desatadas en el seno de sectores del cristianismo; y con el transcurso del tiempo logró el reconocimiento científico.

A su muerte recibio el honor póstumo de ser sepultado en la Abadía de Westminster, junto a los restos de Isaac Newton.

Alfred Russel Wallace había elaborado una teoría similar a través de un camino distinto, pero le cedió los derechos a Darwin por considerar que le correspondían, por haberle dedicado más tiempo que él a la teoría de la Selección Natural.

Wallace tenía conciencia que carecía de la paciencia y tesón que tenía Darwin y reconocía que jamás hubiera podido lograr convencer al mundo.

Darwin se casó a los treinta años con su prima Emma Wedgwood y fue un matrimonio bien avenido. Tuvieron diez hijos, tres de los cuales fallecieron durante la infancia.

Este incansable investigador fue un gran observador de la naturaleza, que incluso cuando tuvo a su primer hijo se dedicó a estudiar todas sus expresiones incorporándolas a los demás datos.

Fue un hombre de salud frágil que padecía de una enfermedad psicosomática que lo afectó toda su vida, desde su regreso del Beagle. Era un hombre metódico que cuando no estaba de viaje solía pasar largas horas en su invernadero observando sus animales y sus plantas.

El Origen de las Especies se publicó en 1859 y se agotó el primer día que salió a la venta. Posteriormente se publicaron seis ediciones más en su país que también se vendieron. Con el paso de los años fue editado muchas veces más y fue traducido a más de treinta idiomas.

Fuente: Colección Grandes Pensadores, “Darwin”, Ed. Planeta DeAgostini, España, 2006



Esta doctrina propone una visión del mundo basado en cinco puntos fundamentales.


–> 1) El mundo cambia en forma permanente y los organismos que viven en él también.

–> 2) Existe un origen común para todos los seres vivos

–> 3) La gran diversidad de los seres vivos explica la diversificación de las especies.

–> 4) Los cambios son graduales para la aparición de especies nuevas

–> 5) La selección natural es el mecanismo que favorece a los organismos más adaptados a su ambiente.

Pensadores antiguos como Anaximandro y Empédocles ya planteaban que la característica de la naturaleza era su movilidad.

Empédocles proponía que los seres vivos se habían originado en la humedad y que luego se fueron trasladando a lugares secos modificando su forma de vida.

Ambos filósofos concebían a la naturaleza como un fenómeno dinámico y no fijo donde las especies derivan unas de otras y se transforman con el paso del tiempo; y no estático donde los organismos vivientes surgen en forma espontánea.

A partir del Renacimiento se produce un avance científico muy importante y se comienzan a abandonar las explicaciones sobrenaturales sobre el origen de la vida, y se trata de buscar el fundamento empírico de los fenómenos.

Muchos filósofos clásicos defendieron las ideas que se basaban en la sucesiva transformación de la naturaleza desde el principio del mundo, ocurrido millones de años atrás.

El nuevo planteo de la Ilustración llevó a estudiar al ser humano con el mismo método científico de las ciencias naturales y la antropología.

El concepto de evolución se venía gestando a través de intuiciones e hipótesis de los pensadores de esa época, aún de aquellos que creían en Dios, que pensaban que la naturaleza había evolucionado desde su creación.

Pero fue Lamarck el primero que llamó la atención, sosteniendo la teoría que propone que todas las especies, y también el hombre, se derivan de otras y progresan hacia la perfección; porque tanto el mundo orgánico como el inorgánico cambian y es posible que esto fuera el resultado de una ley natural y no sobrenatural como algunos todavía suponían.

La teoría de Darwin sobre el origen de las especies fue además el producto de una época en la que ocurrieron grandes cambios y cuando el camino para avanzar ya había sido facilitado para que sus ideas pudieran ser aceptadas.

Darwin propuso su criterio en forma tan contundente que superó a todos sus antecesores, tarea que además le demandó más de veinte años y un arduo trabajo de campo realizado durante sus largos viajes.

Darwin sostiene que las especies aumentan en progresión geométrica pero los individuos que las componen permanecen siendo constantes, sobreviviendo solo los más aptos a las frecuentes luchas entre ellos para conservar la vida.

Se produce entonces una selección natural con la supervivencia de los mejor dotados.

Para llegar a estas conclusiones Darwin tuvo que recorrer un largo camino y dedicarle toda su vida a su trabajo.

Pero lo que decidiría el desarrollo de sus investigaciones fue la travesía que realizó alrededor del mundo con el capital Fitz Roy, al mando del timón del Beagle, viaje que Darwin consideró el acontecimiento más importante de su vida.

Fuente:

http://filosofia.laguia2000.com/ciencia-y-filosofia/la-teoria-de-darwin-primera-parte

http://filosofia.laguia2000.com/ciencia-y-filosofia/la-teoria-de-darwin-segunda-parte



Impresionante artículo sobre el origen de las especies de CHARLES DARWIN. Un avanzado a su tiempo, que gracias a su dedicación y paciencia, consiguió convencer a una sociedad del siglo XIX. Uno de los grandes científicos de la historia…

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