PENSAMIENTO POSITIVO

El pensamiento positivo hace posible ver lo bueno que tienen todas las cosas, sentirse seguro en la incertidumbre, confiar en uno mismo, creer en la gente, apreciar la belleza, amar, comprender y perdonar.

Lo bueno en este mundo es que tenemos la oportunidad de ser protagonistas de nuestra propia vida, si elegimos confiar en nosotros mismos y liberarnos de las dependencias.

Sin embargo, muchos no pueden permitirse estar en paz y bien porque necesitan aferrarse a alguien o a algo para sentirse seguros.

Para poder disfrutar de cada día hay que cultivar pensamientos sanos y vivir una vida sencilla.

La sencillez convierte a una persona en un ser pacífico, compasivo y sensible, capaz de ver las cosas desde una perspectiva más amplia.

La realidad es bella si sabemos mirar. Hagamos como las flores que nacen en el estiércol y son capaces de aprovechar de él lo que necesitan y transformarse en algo hermoso y perfumado.

Nos merecemos lo mejor y no necesitamos la aprobación de los demás para ser nosotros mismos, sin embargo nos aferramos a vivir en la esclavitud de personas incapaces de amarnos que nos amargan la vida.

Si practicamos el buen humor podemos cambiar nuestros pensamientos y tendremos la posibilidad de tener relaciones felices, porque somos nosotros con nuestra actitud negativa los que atraemos las desventuras.

Cuando sonreímos se activan mecanismos químicos que cambian nuestra manera de ver el mundo; y recordar momentos gratos, gente querida, y lugares bellos nos mantiene optimistas.

Si tomamos conciencia de quienes somos y lo mucho que hemos hecho, nos damos cuenta de todo lo que tenemos que agradecer, y ese esclarecimiento aumentaránuestra estima y nos dará mayor confianza en nosotros mismos.

Las líneas de amargura del rostro se borran más fácilmente mirando el lado bueno que tienen todas las cosas y si aprendemos a pensar en positivo podremos evaluar los problemas en su justa medida, sin sufrir ni desesperarnos ni enojarnos y aceptando el desafío que imponen los cambios.

Churchill decía que para un optimista una calamidad es una oportunidad, pero para el pesimista todas las oportunidades son calamidades.

La persona positiva puede ver lo nuevo y vivir el presente proyectándose hacia el futuro, pero la negativa compara sus experiencias actuales con su pasado y se queda estancada; le cuesta empezar de nuevo, darse unaoportunidad, tener proyectos, porque apuesta al fracaso y está de vuelta de todas las cosas.

Los acontecimientos adversos nos enseñan y nos obligan a utilizar nuestro ingenio y creatividad, porque no nos llegamos a conocer del todo y muchos de nuestros talentos pueden permanecer ignorados.

Cuando superamos una crisis sentimos mayor confianza en nosotros mismos, maduramos, adquirimos experiencia y nos volvemos más comprensivos y tolerantes, porque podemos entender mejor a los otros.

El temor a la incertidumbre se puede vencer con la mayor confianza en uno mismo, que solo se gana superando obstáculos.

Nos volvemos más optimistas cuando nos damos cuenta que somos capaces de resolver situaciones difíciles, salimos airosos de serias encrucijadas y podemos solucionar crisis.

El pensamiento positivo es el que genera el entusiasmo que necesitamos para decidirnos a desarrollar nuestras iniciativas tantas veces postergadas, es el que nos permite creer que podremos lograr nuestros propósitos y disfrutar haciéndolo.

Y si no pasa nada, no importa, igualmente vale el intento, porque lo peor que nos puede pasar es quedarnos con la incógnita de no haberlo hecho.

Referencia: http://psicologia.laguia2000.com/psicologia-cognitiva/pensamiento-positivo

<<<<<<<<<<>>>>>>>>>>>>>>>>

Mi libro recomendado de hoy es: “Elogio de la lentitud: un movimiento mundial desafía el cuelto a la velocidad” de Carl Honoré. Cuando esta sociedad te mete prisa y ansiedad por hacer las cosas, este libro te dice que tengas paciencia y te tomes las cosas con calma. Se que es difícil en estos tiempos esquizofrénicos de ansiedad infinita en la que nuestra meta es compra lo mejor y más rápido posible invadiendo centros comerciales y tiendas varias. Es momento de salirnos de tanto materialismo y pensar más en nuestro interior. Se que suena filosofal, y ciertamente lo es, pero lo considero imprescindible para no caer en ese aborrecible mundo gregario y sedentario como el presente… prefiero el de la sorpresa y la incertidumbre, los retos y las ilusiones al de las rutinas repetitivas y cansianas a las que la sociedad en apariencia te manda entrar. Por cierto, este libro en edición de bolsillo cuesta 7,50€. Más barato que emborracharse por ahí y mucho más interesante para nuestras neuronas, eso seguro.

Inevitablemente tengo que dar paso a otro libro brillante: “Cuentos para pensar” de Jorge Bucay… no es para leer en una sentana advierto. Es propicio para tenerle en la mesilla de noche, se trata de una recopilación de cuentos que sirven para eso, para pensar y darnos cuenta que los “graves problemas” que tenemos en la vida no lo son tanto, y que todo menos la muerte tiene solución. Según dicen otros la muerte no es un problema sino una mera transición hacia otra vida, no mejor como dice el cristianismo sino diferente, esto es, una reencarnación.

En cuanto al presente artículo, es complicado decir más en menos espacio y suelta unas perlas interesantes:

“El pensamiento positivo hace posible ver lo bueno que tienen todas las cosas”. Siempre hay un lado bueno al lado de uno que contemplamos como malo.

“Somos protagonistas de nuestra propia vida”. Hay circunstancias si, pero somos nosotros quienes las generamos con nuestro comportamiento.

“La sencillez convierte a una persona en un ser pacífico”. Evidentemente, cuantas menos necesidades nos creemos, menos ansiedad generamos, así es más fácil llevar a ese estado pacífico del que algunos hablan.

“La realidad es bella si sabemos mirar”. Nada que objetar al respecto.

Nos merecemos lo mejor y no necesitamos la aprobación de los demás para ser nosotros mismos”. En la sociedad actual, este es uno de nuestros mayores retos.

Cuando sonreímos se activan mecanismos químicos que cambian nuestra manera de ver el mundo; y recordar momentos gratos, gente querida, y lugares bellos nos mantiene optimistas”, sonreír mantiene mejor el ánimo, y eso favorece que vayan bien las cosas.

“Churchill decía que para un optimista una calamidad es una oportunidad, pero para el pesimista todas las oportunidades son calamidades”, la mejor frase del artículo teniendo en cuenta la época en la que fue dicha, esto es, la Segunda Guerra Mundial.

Los acontecimientos adversos nos enseñan y nos obligan a utilizar nuestro ingenio y creatividad”. Se podría ver como una manera forzosa y efectiva de aprender, pero muy beneficioso a medio-largo plazo.

“Cuando superamos una crisis sentimos mayor confianza en nosotros mismos”. Si superamos una circunstancia muy adversa, eso repercute directamente en nuestra autoestima, es decir, en como nos valoramos a nosotros mismos y aumenta la confianza en la propia persona.


Anuncios
Esta entrada fue publicada en Offtopic.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s