CAPÍTULO 162 – La mayoría de EEUU a favor de la marihuana

Aunque su uso es ilícito en Estados Unidos, en virtud de una ley ratificada por el presidente Richard Nixon en 1970, un total de 15 Estados y la capital federal permiten su uso médico, para paliar el dolor

Por primera vez en la historia, la mayoría de la nación norteamericana está a favor de legalizar la marihuana a todos los niveles, para uso tanto médico como recreativo. Se trata de una inversión total de tornas respecto a 1969, cuando la consultora Gallup comenzó a preguntar a los estadounidenses por el consumo de cannabis. Entonces, un 84% de los ciudadanos se oponía a él. Hoy, esa cifra ha caído hasta el 46%, mientras los que lo apoyan son la mitad, un 50%.

Aunque el uso de marihuana es ilegal en Estados Unidos, en virtud de una ley ratificada por el presidente Richard Nixon en 1970, un total de 15 Estados y la capital federal permiten su uso médico, para paliar el dolor de forma paralela al tratamiento tradicional de enfermedades graves, como el cáncer. En 2009, el presidente Barack Obama permitió que el Departamento de Justicia aprobara una directriz por la que se compromete a no perseguir a los pacientes que usen cannabis por ese motivo.

A pesar de ello, el gobierno, a través de la policía judicial, el FBI, ha seguido inspeccionando y cerrando aquellas tiendas de las que sospecha que son en realidad puntos encubiertos de tráfico de drogas. Sobre todo, se ha centrado en reducir el número de dispensarios en California, donde la marihuana medicinal quedó legalizada en 1996. La mayoría de Estados requieren que el dispensario de marihuana funcione como empresa sin ánimo de lucro. Todos, sin excepción, exigen que se venda, además, con receta médica.

En EE UU, el apoyo público al consumo de marihuana, según las encuestas de Gallup, aumentó sólidamente a lo largo de los años 70 del siglo pasado, en la resaca de la revolución social de mayo de 1968. En su punto álgido, en 1979, rozó el 30%. En los 80, la respuesta de la mayoría silenciosa y conservadora provocó un efecto bumerán. En 1990 el apoyo al uso recreativo de la marihuana volvía a bajar a cotas mínimas, por debajo del 19%. Desde entonces sólo ha subido constantemente a lo largo de los años, de forma especialmente significativa en los primeros meses de esta nueva década.

Efectiva para tratar el dolor, según muchos médicos, la marihuana ha logrado incluso el respaldo de determinadas ramas del gobierno EE UU. En verano de 2010, el Departamento de Veteranos, que depende de la Casa Blanca, permitió a su red de médicos que la receten a aquellos soldados que regresen del frente y registren secuelas físicas y psicológicas (sólo en aquellos estados donde el cannabis medicinal se haya legalizado).

Han pasado ya 30 años desde que la Casa Blanca emprendiera su campaña contra el consumo de drogas y, entre ellas, la marihuana. La célebre frase de la primera dama Nancy Reagan, “simplemente, di no a las drogas”, es ya cosa de los libros de historia. La generación que nació durante los años de presidencia de Ronald Reagan, aquellos menores de 30 años, apoyan la legalización en un 62%, que también es la mayor cifra registrada en los anales de Gallup. El grupo de edad entre 30 y 49 la apoya en un 56%.

La encuesta de Gallup se realizó entre el seis y el nueve de octubre, con 1.005 entrevistas telefónicas a personas mayores de edad en los 50 Estados y la capital federal.

Referencia: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/mayoria/EE/UU/pronuncia/favor/legalizacion/m

arihuana/elpepusoc/20111019elpepusoc_17/Tes 

Nociones generales sobre el Cannabis:

El cannabis es una droga que se extrae de la planta Cannabis sativa, con cuya resina, hojas, tallos y flores se elaboran las drogas ilegales más consumidas en España. Sus efectos en el cerebro son debidos principalmente a uno de sus principios activos, el Tetrahidrocannabinol o THC, que se encuentra en diferentes proporciones según el preparado utilizado:

  • Marihuana: obtenida de la trituración de flores, hojas y tallos secos, posee una concentración de THC entre el 1 y el 5%.
  • Hachís: elaborado a partir de la resina almacenada en las flores de la planta hembra, tiene una concentración de THC entre el 15 y el 50%
  • Aceite de hachís: resina de hachis disuelta y concentrada, con una concentración de THC entre el 25 y el 50%.
Ahora detallaré los efectos tras el consumo, los efectos a largo plazo y demás características con el objetivo de tener una visión lo más completa posible sobre el Cannabis.
Efectos tras el consumo:
  • Relajación, somnolencia, sensación de lentitud en el paso del tiempo.
  • Desinhibición, alegría desmedida, enrojecimiento ocular.
  • Aumento del ritmo cardiaco y la tensión arterial.
  • Sequedad de la boca.
  • Percepción distorsionada.
  • Empeoramiento del tiempo de reacción y de la atención.
  • Dificultades para pensar y solucionar problemas.
  • Dificultad de coordinación.
Especialmente perjudicial para conducir, pues fallamos tras su consumo en la percepción de la realidad y en el tiempo de reacción así que, tras su consumo, nuestras propabilidades de accidente aumentan exponencialmente.
Efectos a largo plazo:
  • Problemas de memoria y aprendizaje
  • Peores resultados académicos. Abandono prematuro de los estudios.
  • Dependencia (7-10 % de los que lo prueban)
  • Trastornos emocionales (ansiedad, depresión) y de la personalidad.
  • Enfermedades bronco-pulmonares y determinados tipos de cáncer.
  • Trastornos de ritmo cardiaco (arritmias).
  • Psicosis y esquizofrenia (especialmente en individuos predispuestos).
Estas son algunas de las consecuencias a raíz del consumo prolongado de cannabis. Particularmente no estoy de acuerdo con el consumo habitual y rutinario de esta sustancia, pero tampoco soy partidario de que sea ilegal, ya que con eso (ojo, desde mi punto de vista) bajaría el nivel de delincuencia generado con el tráfico de esa droga. ¿El motivo? Pues que el hecho de que sea ilegal es el que genera la delincuencia, por el continuo enfrentamiento policía-delincuente, en vez de ir a la raíz de la situación. Creo que, si el tabaco normal y corriente fuera ilegal, tendríamos el mismo nivel de delincuencia que con el cannabis.
Que nadie se confunda, no estoy promoviendo el consumo de la sustancia. Simplemente creo que su uso ocasional podría ser beneficioso a modo de medicamento y no hay que perseguir a los que consumen esporádicamente o en pequeñas cantidades, ya que me parece un abuso de poder enorme por parte de las fuerzas oficiales.
Las características y los efectos de esta sustancia los he puesto para que haya un conocimiento global acerca de la misma (he puesto nociones, para conocerla en profundidad os invito a investigar sobre el asunto, hay muchísima información en internet, en libros y en revistas especializadas).
No recomiendo en absoluto esta sustancia bajo ningún concepto en menores de edad, ya que estas personas están en fase de crecimiento (tanto físico como emocional) y su consumo puede provocar alteraciones sobre el aprendizaje, la inteligencia y la conducta de la persona.
Sin más, espero que este pequeño artículo sirva al menos para pensar al respecto sobre esto (no trata de ser ninguna guía ni nada parecido).

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