CAPÍTULO 165 – KRISHNAMURTI, EL PENSAMIENTO, LA INTELIGENCIA Y LO INMENSURABLE

 

 

Krishnamurti intenta investigar qué diferencia existe entre el pensamiento, la inteligencia y lo inmensurable.

El pensamiento es el recuerdo de la memoria, es el pasado, lo conocido que ha construido un espacio en el que actuamos y pensamos, que nos condiciona.

Krishnamurti se pregunta cómo hacer para acceder al espacio de lo inmensurable sin despojarnos de la limitación de nuestros pensamientos para poder buscar la libertad. Un espacio que permita pensar sin fragmentar, sin remitirse a experiencias anteriores, que sólo se mueva con la experiencia sin la carga del pasado.

Una inteligencia capaz de algo así puede alcanzar lo inmensurable, porque la inteligencia no es el pensamiento, que está en el tiempo, la inteligencia está más allá del tiempo.

La inteligencia es la que proporciona armonía entre la mente, el corazón y el cuerpo, no actúa con palabras sino con sentimientos y descubre la realidad tal como es.

 El espacio que ocupa la inteligencia no tiene fronteras, es inimaginable, silencioso, donde no puede llegar el pensamiento. 

El espacio del pensamiento, que es limitado por el tiempo, crea aislamiento, mundos diferentes divididos por muros, razas, religiones, categorías; y es estrecho y cerrado.

Krishnamurti afirma que cualquier progreso individual o mejora propia es la más inflexible forma de aislamiento, porque tiene medida y está en el tiempo, y todo lo que es mensurable trae conflicto.

¿Puede este tipo de pensamiento enlazarse al otro que no pertenece a este mundo, para buscar la libertad, y poder funcionar igualmente en el mundo real, sólo cuando es necesario para poder vivir, y a la vez permanecer absolutamente quieto y silencioso y con esa inteligencia ver la realidad tal cual es?

El pensamiento, que es tiempo, debe funcionar en el área del conocimiento, pero sólo es altamente inteligente cuando accede al espacio infinito donde hay silencio, sin condicionamientos y es en ese amplio espacio de silencio donde está el sentimiento de la belleza y el amor.

Cuando el pensamiento funciona con esta inteligencia, no busca experiencias, sino que experimenta directamente sin necesidad de repetir historias, porque se mueve con cada experiencia como si fuera algo que ocurre por primera vez.

Esa inteligencia no divide, no fragmente, no juzga, percibe el hecho, lo experimenta y permanece quieta y en silencio.

Cuando se produce la pérdida de un ser querido, sólo la inteligencia nos permite quedarnos quietos y en silencio con el dolor, sin buscar explicaciones ni causas, es el pensamiento el que trata de controlar, indagar y sufrir.

La armonía entre cuerpo, mente y corazón es quietud, no entusiasmo, excitación o sentimentalismo, sino plenitud, armonía, la profundidad del amor y es entonces cuando lo inmensurable Es.

Cuando estamos alertas no necesitamos esperar que ocurra nada en especial, porque nos sentimos activos, vitales, en movimiento. En cambio cuando estamos inatentos ocurren cosas y entonces actuamos desde el nivel de lo que no es verdadero y estamos nerviosos, ansiosos, atrapados y desesperados.

El que tiene una percepción alerta todo el día, durante el sueño también la tiene, de modo que estará tranquilo y en paz, no tendrá nada que examinar ni en qué preocuparse.

Porque el cerebro exige orden y si tenemos percepción alerta, al final del día está ordenado y no tiene que producir orden durante la noche; y al otro día puede estar extraordinariamente vital y no muerto, drogado o corrupto.

Fuente: “La Persecución del Placer” El despertar de la inteligencia (vol.II), Fundación Krishnamurti, Ed.Sirio

REFERENCIA: http://filosofia.laguia2000.com/filosofia-oriental/krishnamurti-el-pensamiento-la-inteligencia-y-lo-inmensurable 

Siendo consecuente con el artículo de ayer, este artículo me viene muy bien. Ya mencioné a Krishnamurti en un capítulo titulado “sobre la violencia”. Una de mis peticiones en “carta a los reyes magos” fue que la gente aprendiera a pensar por sí misma. Bueno, pues si desgranamos un poco este denso artículo estaremos más cerca de alejarnos de estímulos externos y quedarnos en soledad el pensamiento y nosotros. Es un mundo fascinante en el que se descubren nuevas facetas humanas.

Hay que tratar de separar pensamiento y condicionamiento, pero ¿eso es posible?. Vivimos en la era de la imagen, de la apariencia, repleta de estímulos y condicionamientos cuyo objetivo común es llamar nuestra atención y conseguir que consumamos un producto o pensemos de una forma determinada (generalmente de acuerdo a una ideología semi-impuesta). Separar pensamiento de condicionamiento resulta pues, un reto apasionante pero muy complicado a la vez.

Otro concepto importante a trabajar es el de la inteligencia. Su definición es complicada y se ha debatido mucho sobre el significado de este concepto. Según Krishnamurti, el pensamiento es el elemento que permite armonizar la mente, el corazón y el cuerpo. Aprovecharé en este apartado al autor Daniel Goleman, que dedicó todo un libro a la “inteligencia emocional” y otro a la “inteligencia social”. Muy interesantes ambos libros que nos ayudarán a pensar por nosotros mismos.

Los aficionados a la literatura recordarán un libro escrito por George Orwell titulado “1984”. Un apunte a este libro: este manuscrito fue escrito entre 1947 y 1948 y publicada en 1949. En el libro se describe una distopía, es decir, una utopía perversa donde la realidad transcurre en términos opuestos a los de una sociedad ideal. Sería como nuestro propio infierno. Leed la novel y comprobad que no estamos tan lejos de dicha distopía debido a nuestra decadencia y degeneración de pensamiento propio.

El pensamiento limitado genera diferencias con el otro, aislamiento, mundos diferentes divididos por mundos, razas, religiones y categorías. Es estrecho y cerrado. Este pensamiento limitado es el que tenemos en la sociedad actualmente. Otra petición de la carta era mejorar la educación. La educación actual tiende a imponer un tipo de pensamiento a modo de “esto es lo correcto”. Os suena la frase “divide y vencerás”. Efectivamente, tal división genera conflicto.

Un ejemplo práctico: el gobierno insiste en crear diferencias entre los inmigrantes y nosotros. Mientras inmigrantes y residentes mantenemos nuestro particular conflicto (hablo, obviamente, en términos globales y no particulares) estamos ciegos ante el abuso de poder y la corrupción que ejercen nuestros superiores. Actualmente estamos ciegos mental y socialmente, pero un rayo de esperanza se está empezando a abrir: las revueltas sociales en Oriente Medio y el norte de África, que están marcando en la historia un proceso de inflexión.

Otro ejemplo de pensamiento propio Islandia. Pasó de las “leyes del mercado” y está saliendo de la crisis. Grecia, desde que fue “rescatada” por la Unión Europea, cada vez está peor, al igual que Irlanda y Portugal. El beneficio de ambos rescates es paliar los excesos europeos de Francia y Alemania, dioses del continente y “modelos europeos a seguir”.

Para finalizar, rescato una frase que podría resumir perfectamente lo que os estoy contando: “el que tiene una percepción alerta todo el día, durante el sueño también la tiene, de modo que estará tranquilo y en paz, no tendrá nada que examinar ni en qué preocuparse”.  Frase densa y repleto de contenido de libre interpretación. Que cada uno saque sus propias conclusiones a dicha frase.

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